miércoles, 17 de diciembre de 2014

Aprendizaje social en la Era Digital

Este texto ha sido publicado en el sitio Web de la Fundación de Lagos : El Quinto Poder



Carlos Cerpa Miranda*

Para alcanzar un nivel de aprendizaje, en el que se haga un uso efectivo de la tecnología y no aquello que suele ocurrir con demasiada frecuencia en donde el dominio del proceso queda centrado en ésta - ya sea porque no funciona adecuadamente o porque es lo único que funciona-, postulamos la importancia de relevar en estos espacios el rol de tutores, expertos en contenidos, profesores/consultores o mentores. 

Dicho de otro modo, ponemos el acento en el factor humano y su necesidad de capacitarlo y formarlo  a la hora de utilizar a las TICs en procesos formativos ya sea en ambientes académicos o productivos. 

Algo curioso en el caso de nuestro país, puesto que mientras en el mundo moderno crece la evidencia en relación al uso y eficiencia de estas tecnologías con fines formativos -cuando éstas son movilizadas con capital humano apropiado-, en el nuestro, en pleno proceso de reforma educacional, las TIC sencillamente no existen en términos de su incorporación como política de Estado a este estratégico momento que vive la educación chilena.

¿Vamos a seguir, en pleno siglo XXI, a punta de tiza y pizarrón? ¿El profesorado, sobre cuyos hombros recae la calidad, no merece acaso el apoyo de la sociedad, en este caso, en la forma de políticas públicas que doten al país de una institucionalidad robusta, que incorpore a las TIC como aliadas del  proceso formativo y proyecte al nuevo modelo educacional en ciernes al futuro que ya se vive en las sociedades más avanzadas?
 Desde este punto de vista, las TIC son aliadas idóneas para acometer propósitos formativos. 

Las competencias necesarias para evitar frustración en su uso, no lo resuelve el mercado. Lo resuelve la formación y para que haya formación en el nivel en que nos encontramos, necesitamos hacer un quiebre que nos proyecte más allá de la información y nos coloque en el espacio del conocimiento y el aprendizaje. 

El verdadero poder de los soportes tecnológicos modernos, es justamente el de generar  entornos de aprendizaje social o comunitario.  He aquí algunas consideraciones basadas en la experiencia y el estudio. Se constituye una comunidad para el aprendizaje, cuando se conjugan adecuadamente los siguientes elementos: 

1.-Participantes
La fama que ha ganado últimamente la Web 2.0, lleva a una cantidad no menor de expertos a dar por hecho que los participantes “se peinan” con la tecnología y la formación online. Los responsables y expertos debemos garantizarles a todos, independientemente de su nivel de expertise, las condiciones de acceso mínimo para un uso productivo de estos espacios. Ante la diversidad en la virtualidad, sirve orientarnos por instalar una base común a todos los participantes, en el sentido del Diseño Universal. El que ya sabe, queda invitado a enseñar y compartir solidariamente sus saberes.
2.-Contenidos
Si bien en la formación on line, la selección, diseño y organización de contenidos instruccionales, es una función que corresponde a profesionales pedagogos, una Comunidad de Aprendizaje puede servirse del modo eLearning de empaquetar contenidos o bien apoyarse en otros formatos (Word, PPT, Acrobat, Vídeos). También, una buena práctica es invitar a los participantes a compartir en el espacio virtual sus contenidos y reflexiones.
3.- Tecnología

La tecnología más apropiada a un proceso formativo será aquella que nos permita facilitar la interacción sincrónica y asincrónica entre todos los actores del proceso: participante-contenidos ;-participante-tutor- movilizador-; participante–participante;–participante recursos de la red. Se trata de facilitar el encuentro virtual, la cooperación y solidaridad en el aprendizaje social o comunitario que ancle la construcción del conocimiento.
4.-Evaluación como retroalimentación
La evaluación la asumimos como una de las piedras angulares del proceso formativo por medios virtuales. Sin evaluación sencillamente no podemos hablar de calidad. Es más, dejar pasar esta variable, subestimarla, es un modo muy concreto de contribuir a desprestigiar la modalidad virtual. En esta visión, consideramos una tendencia post-proceso formativo y que guarda relación con la transferencia al puesto de trabajo en el caso de las empresas.
5.-Tutores / Movilizadores/Profesores/Consultores/Mentores.

La generación de conocimiento supone avanzar en términos de competencias, de quienes asumen esta vital función. Según esta mirada, tres son las competencias clave que debe poseer un Tutor/Movilizador/Profesor/Consultor/Mentor virtual.
a.técnicas-tecnológicas, referidas a la herramienta y su uso.
b. competencias psicopedagógicas, referidas a su capacidad para conducir y orientar procesos de aprendizaje.
c. competencias comunicacionales, referidas a su capacidad para generar un entorno de trabajo productivo individual y grupal entre los participantes.

El rol del Tutor como facilitador del proceso es el factor  clave para construir conocimiento colaborativo en Red, del mismo modo como resulta vital el compromiso de participación e involucramiento de los participantes con el proceso.

*Es máster en Metodologías de Formación en Red por la Universidad de Salamanca

jueves, 4 de diciembre de 2014

Foro y Chat para el aprendizaje colaborativo


Este trabajo se propone avanzar una diferenciación comparativa entre el Foro y el Chat como espacio de interacción para el conocimiento y el aprendizaje soportado por tecnología.

Marco de análisis

Con  el contexto educativo intermediado por tecnología en mente, me referiré al  Foro y el Chat como herramientas para la generación de espacios colaborativos, en ambientes de formación en
red. Uno, el Foro, tiene reglas más o menos aceptadas a nivel mundial; el otro, más informal, recorre el mundo entero, pero menos regulado.

Al indagar, sin embargo, en ambas herramientas, aquello aparentemente similar, casi gemelo, se disipa y se nos revela como distinto. Así, descubrimos que la potenciación de dichas herramientas, ya no solo depende de su uso sino que también  de las  características de sus audiencias, del número de personas que participan, de los fines para los cuales han sido concebidas y de la expertise en el uso de las herramientas por parte de quienes han de hacer uso de ellas, entre otros.

Definición

Intentando una definición compartida tanto para el Foro y el Chat, diremos que son herramientas soportadas por medios tecnológicos, que dependiendo de su finalidad, de su tipología, su público usuario, contribuirán a generar ambientes colaborativos en la medida en que exista intercambio de información con valor para quienes participan de estos ambientes, exista el propósito explícito de aprender y compartir conocimiento y haya unas reglas, que indistintamente del nivel de detalle que contengan, busquen contribuir a normar su funcionamiento sin con ello lesionar la libertad de crear y disentir con respeto, sobretodo cuando se trate de usarlas con fines académicos o de aprendizaje.

Diferenciación

El Foro, es una herramienta asincrónica y se le define como “alma del eLearning”, ya que se constituye en el espacio privilegiado para intercambiar/transferir y crear conocimiento y significado común entre los participantes, “indicadores claros de que una comunidad de aprendizaje ha sido creada con éxito”.



El Chat, es una herramienta sincrónica y puede haberlos de texto, “abierto a muchos”, “fácil de transcribir; de voz, más difícil de transcribir. Es una herramienta ágil y directa para la organización del trabajo.
  
Principios comunes para el Foro y Chat

Si asumimos la semejanza de estos espacios como un ciclo asociado a un proceso natural, según Clavero, entonces, como en la vida, habrán de tenerse siempre en cuenta principios basados en el respeto a la opinión ajena, la diversidad y el bienestar de sus miembros. Pero también, contribuir a generar un espacio sociosicológico saludable antes y durante el desarrollo de las e-actividades.

Normas específicas para el Chat

  • Escribir de modo claro y comprensible para los miembros participantes del Chat.
  • Cuidar la ortografía y la redacción.
  • Usar oraciones completas, evitando abreviaciones.
  • Identificar adecuadamente el tipo de audiencia que hará uso del espacio: académica o social, de ocio, de aprendizaje, de práctica, de investigación o innovación.
  • Ser breve, y ojalá persuasivo.
  • Privilegiar su uso para fines organizativos, generación de consensos, más que  argumentación detallada.
  • Ser oportuno y pertinente en las respuestas, honrar su naturaleza esencialmente de uso en tiempo real.
  • Utilizar mensajes para fomentar la participación, sin relajar el respeto al otro.                                                                                                                                                   
Carlos Cerpa Miranda
Máster en metodologías de formación en Red, Universidad de Salamanca




martes, 2 de diciembre de 2014

Capital Humano y Tecnología de Aprendizaje



Que la Internet ha modificado la forma en que producimos bienes y servicios, nos entretenemos y conectamos, es hoy por hoy casi un lugar común. 
Aunque no pocas veces la información es utilizada como sinónimo de conocimiento y éste último como sinónimo de comunicación, lo cierto es que vivimos en una época saturada de información.

Sin embargo, si bien la Internet es hasta el presente el medio más efectivo para democratizar la información, desde el punto de vista del conocimiento, el desafío es cómo transformar la información ya existente en nuevo conocimiento.
Sabemos que éste nace desde la reflexión y el análisis y que su construcción se ve favorecida en ambientes democráticos y horizontales más que en aquellos verticales. Pasar de la información al conocimiento, en entornos virtuales,  requiere  ya no solo de  acceso a la tecnología, sino también de capital humano formado y en condiciones de conducir dichos procesos.


En materia de utilización de tecnologías de información y comunicación -TIC- para implementar procesos de integración interna, el sector servicios se ha distinguido de los demás rubros de la economía. Esto, acompañado al hecho de que las grandes empresas de nuestro país disponen de mayores recursos financieros para invertir en capacitación y formación de personas y por lo mismo es esperable que estén más familiarizadas en el uso y aplicación intensiva de tecnología para desarrollar capital humano. Si la mayor disponibilidad de herramientas TIC mejora la comunicación al interior de las empresas nacionales, es algo interesante de poder saber. 

Cuando hablamos de las TIC, y las vinculamos con un propósito, en este caso, la formación y la productividad, lo hacemos en un contexto relacional que involucra, a lo menos, tres disciplinas: la propia tecnología, las competencias y los procesos. La formación en estas variables requiere tiempo, y por eso es preciso definir políticas que consideren ese elemento.


Con todo lo anterior en mente, nosotros asumimos que el capital humano es el pilar de todo desarrollo. Por una parte porque el desarrollo de capital humano altamente especializado se ha vuelto crítico para el desarrollo de las propias empresas y del país; del otro, porque alcanzar ese  objetivo precisa acelerar ritmos en la formación y acortamiento de brechas de ese factor. Acá es donde visualizamos a las TICs amalgamando esos procesos de formación.

Desde esta  mirada, es indispensable fortalecer habilidades que favorezcan la capacidad reflexiva de la sociedad, la colaboración y la horizontabilidad en las relaciones sociales. La naturaleza de estas tecnologías es que son inclusivas y complementarias y por tanto por su capacidad de masificación son aliadas potenciales del desarrollo productivo inclusivo y la cosa pública en el sentido más amplio del concepto.Es importante hacer que la innovación florezca y su florecimiento ocurre en los niveles superiores del pensamiento.

Pero es también indispensable, que el estado se involucre en la formulación de políticas públicas que permitan por una parte incorporar a la era digital a todos los ciudadanos y por la otra, estimule alianzas para innovar en los procesos productivos y los servicios.

A modo de cierre, podemos señalar que  por más que a veces por razones comerciales se exagere su potencial, las TIC no reemplazan la realidad física aunque sí pueden ayudar a modificarla. Pueden ser herramientas muy útiles, pero es preciso abordarlas desde la complementariedad, y considerar que su utilización en la mediación de procesos de aprendizaje, requiere capital humano competente en esta disciplina emergente. Es un proceso que ya comenzó y es por lo demás irreversible.



Diciembre de 2014.